Mamá a mi edad

me tenía entre sus brazos

hablándome como una mujer

sostiene a su hija

y no como una niña.

El número de años esta vez

permite unas orejas de gato

algún meme gracioso en el desayuno

La camiseta de Hogwarts

Unas trenzas

Sorprenderse por el café recién hecho.

Adolescencia perpetua

Mírame, soy una sirena.

Un unicornio rosa de casi treinta años.

“Escribo de lo que me duele”

De lo que me duele a mí, porque este mundo me lo debe.

De lo que me duele.

Sin triturar.

Como un niño con un traje grande

adultos con trajes estrechos

mal adaptados a una sociedad enferma.

Mamá a mi edad lo trituraba

todo.

Sus poemas hablan de capas

más ocultas

te invitan a entrar en su lenguaje secreto.

Mamá a mi edad lo trituraba todo. Sus poemas hablan de capas más ocultas y te invitan a hablar su lenguaje secreto.

Nadie pisaba el enter como un acelerador descolocado. En la máquina de escribir, cuando tenía mi edad, Mamá escribía odas a Héctor porque era una forma de escribir odas a ese hombre heroico, lleno de calma, que era mi abuelo. El que te preparaba macedonias con zumo de naranja para decirte te quiero. El que me enseñó a jugar al ajedrez como jugaría un caballero. Y así me convertí en caballera, la niña disfrazada de príncipe que quería salvar a sus compañeras. Porque todas las niñas eran preciosas a mis ojos.

Es muy probable que ya no existan las capas con las que cubrir la realidad para transformarla. Es muy probable que esa forma de separar la prosa y exagerar los sentimientos nos convierta en una sociedad adulterada, intensa, a punto de inmolarse. Creemos que seremos eternas. Y puede ser que no seamos capaces de hilar un texto y tejer los agujeros. Una generación que solo puede entender las cosas por pequeños golpes, acompañados de una gominola, disfrazada de ritmo. Sin música.. Sin lograr llegar más allá del marco ni descomponer el lenguaje atómicamente, en planos detalle, cayendo en la mera representación, como si solo hubiera una realidad y una copia fidedigna.

Creemos

que seremos

eternas.

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