Me duele en el alma no poder hacer huelga mañana, me duele haber pensado y repensado cómo hacer para poder hacerla y no poder, porque desde que montamos la productora no tenemos ni un solo día de descanso, las responsabilidades, lxs clientes y los rodajes pactados no se pueden modificar, yo no soy mi propia jefa, soy sierva de mis facturas y del alquiler, que nadie va a pagarme porque no estoy en un trabajo que garantice ese derecho. No voy a entrar en cuestiones personales, pero aplazar ese rodaje es cargarme un calendario entero y mi ausencia afectaría a todo. Emprendí por obligación ante un sistema que por mucha preparación me obligaba a irme de este país o a renunciar a un sueldo digno y no nos va mal, pero el precio es no tener vida y cómo sabéis, esta ciudad no es nada barata. Emprendí porque lo contrario era esperar la muerte y la depresión y me rebelé contra un país donde lo básico, es un lujo.

Trabajo para poder tener esa habitación propia, para no depender de nadie, para conquistar la libertad. Me siento muy culpable porque mi corazón estará con las mías y al igual que yo luchaba por las que no podían, pido a mis compañeras que luchen mañana por mí.

Trabajo para que mi empresa sea una empresa feminista, con valores que cambien el mundo, una empresa que luche por la igualdad todos los días, una empresa de cuidados, donde nadie cobra más que nadie, una utopía real con la que hacer frente a un sistema excluyente y así, no es que caigamos en la autoexplotación, es que no tenemos otra y os aseguro que hemos mirado todas las vías.

Ojalá todo este esfuerzo sirva para que el año que viene yo esté donde debo estar y para que pronto pueda descansar, las mujeres no dejamos de luchar nunca y es realmente agotador. Estoy muy cansada, compañeras, pero creo en nosotras.

Estaré, de alguna forma, estaré.

Esta es mi tristeza. Traicionar mi corazón por poder sobrevivir, comprobar como hasta muchos hombres lo tienen más fácil para parar mañana que yo, verme en una rueda que no quiero verme. Los hombres no sois feministas, sois aliados, no es vuestra huelga ni es un drama si no vais, es un drama las que no podemos ir, las que ya no están, porque fueron asesinadas, las que siguen en situaciones de violencia machista. Me toca aguantar la rabia, echar de menos los abrazos de las mías, llorar y trabajar.

Para que así, si algún día tengo una niña, pueda contarle que no me rendí,ni nos rendimos. Lo contrario es el pozo. Quiero construir un espacio seguro para mí, para poder seguir tendiendo la mano cada día.

Yo sí creo en la sororidad. Yo sí creo que el feminismo es lo que nos va a salvar, yo no creo que una mujer sea menos feminista por estar mañana cuidando de su amiga, de su madre, de su hijo. Podemos levantar mañana la bandera del feminismo, de la forma que cada una pueda, una mujer jamás descansa y mucho menos mañana. Qué dolor, amigas, qué dolor, de haber nacido en el bando equivocado. Mujer, intentando reinventar su futuro.

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